Me parece muy bien. Continúa.

Es posible que te venga de nuevo esto de que tengo un blog, a pesar de que lo tengo desde hace bastantes años. Ya sabes, escribes, no escribes… lo dejas, vuelves. Supongo que es como enamorarse, aunque eso no lo recuerdo demasiado.

Twitter me absorbe, cabe decirlo y prefiero expresarme en formato corto a escribir largos párrafos, los cuales no tengo la certeza que alguien vaya a leer.

Pero sí, escribo. En Segunda persona, dirigiéndome a ti. Ahora hablo con la gente por medio de esto. Es mucho más seguro que someterme a que cualquiera descubra que me resulta tedioso.

Antes solía escribir mucho. Aunque antes tenía horizontes.

Antes solía hacer muchas cosas que ahora no hago.
Ahora escribo eventualmente para quejarme de la existencia.

En ocasiones quiero gritar a todo el mundo en las redes sociales como me siento realmente, como soy por dentro, pero tengo demasiado orgullo como para soportar la condescendencia o la compasión. Me hacen vulnerable y no quiero darme gratis a los demás.

Y eso me ha llevado a mantenerme siempre así, para bien o para mal.

Siendo un maldito cínico.

Intento ser feliz como vosotros

Intento ser feliz como vosotros pero no me sale. Me dejo algo. O quizá hay algo que no hago correctamente.

Tengo ya 40 años y esta noche (24 de diciembre) estoy solo. Solo porque no he tenido la prudencia de formar una familia descendiente. Todos sabemos que la ascendente se pierde en el tiempo y no es eterna.

…O a lo mejor lo intento, pero voy con retraso.

Y siento el miedo del que llega a la meta el último y por el camino se ha roto las zapatillas. Miedo a llegar tarde y a quedarme solo. Terrible pánico a seguir siempre así, dentro de la espiral de autodestrucción.

Pero lo cruel es no saber como solucionarlo. O peor aun, intentar solucionarlo y sentir la sensación de estar atrapado en arenas movedizas. Sin poder avanzar. Sin poder evolucionar. Sin saber evolucionar.

Ojalá alguien tuviese la culpa excepto yo, para poder sentir lástima de mi mismo y responsabilizar a cualquiera.

Pero no, debo ser yo, que nací con un aura extraña. La de mártir. O la de hacerme el mártir. Es tan fácil para mi….

El otro día repasé las primeras entradas de este blog, hace 10 años, en 2005. Sigo siendo el pesimista de entonces, pero ahora carezco del horizonte que tenía. Creo que sin querer he tirado la toalla al cesto de la ropa sucia…

Help…

La concreción de lo abstracto

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Sigo intentando expresar las inquietudes con las más difíciles de las posibles palabras, con el más desconcertante léxico, con la sintaxis más cercana a la incorrección. Porque de ese modo, estoy seguro de que seguirán sin entenderme. Y posiblemente, en lo más profundo de mi subconsciente, sea lo que prefiero.

Tengo miedo de fiarme cada día más de los anuncios de la tele.
De masajearme el hipotálamo más de la cuenta…

No la jodais. Carta a los portavoces de Podemos

Queridos portavoces de Podemos.

Hablando con algunas personas sobre Podemos, es inevitable que alguien mencione que el poder corrompe y que “estos son iguales, cuando lleguen al poder se lo llevarán muerto”, pues la experiencia nos ha dado motivos para ello, léase Partido Popular o PSOE e incluso IU.

En una de estas conversaciones, me imaginé un futuro post-gobierno de Podemos con un Monedero más mayor, un Errejón crecido y unos titulares victoriosos de ABC informando sobre las cuentas en Suiza de alguno de ellos (por decir alguien). Lo hice como experimento particular, para intentar ponerme en lo peor.

Mi conclusión fue que me dolía pensarlo.

Me jodía pensar eso.

Un hecho así me destrozaría los esquemas. A mi y a miles de personas más. Quizá millones.

Como humanos que somos, podemos huír de ese riesgo de dos maneras prácticas a priori: o no pensandolo o confiando en otros. Pero ya no hay otros en quienes confiar.

Por eso, en este momento me autonombro representante (por estadística) del votante medio de Podemos y os pido (pedimos), a vosotros, a Teresa, a los Pablos, a Monedero, a Errejón, a Carolina y a quién proceda, incluso a los portavoces de los círculos de mi barrio: No la jodais.

Es más, os exigimos que no la jodais. Y que si alguna vez teneis la tentación de perder el pulso contra la bajeza, lo hagais abandonando el barco primero.

Los españoles somos enamorados heridos, menospreciados y con la autoestima muy baja en cuestiones políticas. No soportaríamos otro abandono, otro rechazo. Catalunya ya ha dado muestras de que pasa cuando el país se pudre.

Atentamente.

 

Estamos hasta los cojones de ustedes

foto de todobarcelona.net

foto de todobarcelona.net

Si, de ustedes.
Del sector político.
El de alto nivel.

Estamos hasta los cojones de que mientras las familias que antes eran de clase media acuden a la asistencia social para recibir comida, ustedes jugueguen a chulearse en el congreso. A reprocharse gilipolleces y a no contribuír en NADA a solucionar esta mierda.

Estamos hasta los cojones de Soraya Saenz de Santamaría, de Mariano Rajoy, de Ana Mato, de la Báñez. Gente que NO ARREGLA NADA pero siempre tiene en la boca un “y tu más” o ” la herencia recibida” o “con ustedes esto era así o asá”.

Cada vez que les oímos jugar al teto entre ustedes se nos llena la barra de indignación.

El otro día un hombre intentó matar a otro en Valencia por un problema al que ustedes no están dando solución,  ni tan solo vía. Tienen a la afición en contra y a su entrenador con un pie fuera, pero ni tan solo van ustedes a entrenar.

Nos tienen ustedes hasta los cojones, porque cada dos por tres nos cambian el sistema educativo según la orientación política de turno y tenemos a los críos hechos una mierda, sin trabajo y creciendo en el machismo mientras ustedes sueñan con El Florido Pensil.

Nos tienen hasta los cojones, porque mientras recortan en sanidad, educación y servicios sociales, pactan con los golfos de la iglesia y les dan cuartelillo, intentando ponerles de nuevo al mando de los coños de las mujeres diciéndoles cuando o no deben sacarse lo que tengan dentro del mismo.

Nos tienen ustedes hasta los cojones porque son ustedes, los del partido que gobierna los que tienen que darnos soluciones. Los otros se pueden ir a la mierda, sean sociatas o sean los taraos del UPyD, pero ustedes son los que tienen que arreglar esto y dejar de compararse las pollas.

Ya que son capaces de tener un palanganero en cada canal de televisión, apliquen ese esfuerzo en dar de comer, un trabajo y un techo a los ciudadanos que tanto dicen que aman.

Que luego vendrán las elecciones y todo serán besos a viejas y abrazos a bebés.

Y se les olvidará que nos tienen hasta los putos cojones.

Los ojos de Claudia (canción)

Los ojos de Claudia tienen
un brillo que nunca he visto antes

Me inundan el corazón me miran como si me mirase yo mismo.
Me llena de orgullo ser un hombre esta vez,
existir tras los ojos de Claudia

Los ojos de Claudia aun no existen pero hace ya tiempo que sueño con ellos.

Un día le contaré que estuve una tarde componiendo canciones,
para ella para Claudia,
arco iris en la nieve.

Con ella me sentiré, el hombre mas importante del mundo.
Me hará reir y llorar, llenando vacios con sonrisas.

Claudia es mi salvación
el sentido de mi vida
Un trozo de mi existencia en este mundo,
será una pequeña parte de Claudia

Si muero sin conocer el brillo de los ojos de Claudia
sabré que me iré al infierno, habiendo dejado cosas por hacer.

Si un día se seca el árbol, y Claudia no ha aparecido nunca
la parte mas negra de mi corazón
purgará toda su pena y su rabia
un fantasma errante, una sombra vil seré
un resto de humanidad.

Los ojos de Claudia me esperan en valles de caramelo
y campos de maíz
metida en su cama, durmiendo, para levantarse pronto
e ir al colegio.

Sus ojos
los ojos de Claudia
sus ojos
los ojos de Claudia

Los ojos de Claudia son, los más bonitos que he visto nunca.

El cuadro que había colgado en su habitación

El cuadro que había colgado en su habitación llevaba tiempo sin decirle nada. Le veía dormir todos los días y es posible que velara por el.

Hacía dos días que rompió su silencio y le preguntó:

– ¿porqué te afeitas ahora todos los días?

Y el hombre le respondió: eres un cuadro, ¿qué más te da?

– Sonries demasiado.
– ¿Y eso te molesta?
– Me desconcierta.
– Insisto, eres un cuadro, ¿qué más te da?

Oía su voz a traves del ruido de la ducha. Su discurso era imperceptible.

– Has perdido peso.
– ¿En serio? gracias.
– Era un reproche.
– Oh, que mal me siento – ironizó.

La imagen del cuadro permanecía quieta, mostrando el desaire que la convirtió en obra. No mostraba ningún signo de interés por el entorno.

– Pasas demasiado tiempo en el baño.
– Arreglar esto cuesta. Cosas de hombres.
– Los hombres no teneis cosas.
– Desde luego, entiendes de hombres…
– Me pintó uno, como entenderás, algo tengo que saber…
– Siendo así, muchas de tus preguntas se responden por si solas.
– Digamos que me gusta charlar…
– Dime entonces, ¿porqué después de tanto tiempo sin hablar se te ocurre ahora someterme a un interrogatorio?.

Tras unos segundos de reflexión, el cuadro espetó:

– Que pregunta más tonta, solo soy un cuadro.

…o en su defecto, un junco.

“[…] Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor […]

[…] Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad […]”

Pedazos de “Rostro de vos”
Mario Benedetti

Anoche me quedé dormido leyendo de nuevo a Bukowsky. Pretendía enajenarme de mi cotidianidad, comparándome con Chinaski.
Lo único que conseguí fueron ganas de beberme una botella de Bourbon y de pelearme con tipos enormes y desdentados.

Mientras me dormía recordaba que no me sentaba bien. Pelearme tampoco.

Recordé largas charlas con congéneres en las que se hablaba de deportes de motor, de medirse las pollas y de ser el gallo que más cantaba.
Me recordé y supe que había estado fuera de mi sitio. Aun no se arreglar un coche y tampoco me importa ser un gallo.

En Japón se compara con un junco a todo aquel que persiste en su condición. Ciertamente és una planta muy testaruda que no cede ante la fuerza del rio. Me lo dijo el dueño de un restaurante.

Y el junco ve pasar otras ramas, de otras plantas que se han dejado llevar por el caudal de la vida.

Y las mira con envidia y con lástima a partes iguales.

Creo que volveré a aparcar a Bukowsky… alguien tiene alguna sugerencia?