Bueno, qué decir?

He cambiado el contenido de esta página, pues estaba ya obsoleto. Al releer el antiguo texto me he dado cuenta de que, haciendo retrospectiva, aun sigo con los mismo anhelos, con las misma actitudes, no se si eso es bueno o malo.

En fin, que ahí va para los curiosos, como es el palo que envuelve el polo.

mimismo

Soy asexual. Si, es verdad. No tengo ninguna apetencia sexual más allá del onanismo. Me cuesta compartir caricias, a medida que estas se fueron volviendo arañazos.

Vivo por y para mi proyecto laboral. Soy autónomo (pobre como una lagartija) y no hago otra cosa que trabajar.

Me dicen los amigos que aun me quedan que debería salir, relacionarme y esas cosas que te dice alguien emocionalmente sano (supuestamente), en fin, lo de siempre. Y yo me digo que si, que vale, que mola, pero que lo importante no es hallar, es exponerse a ser hallado.

A mi lo que me gusta es el cachondeo y la sopa boba, la broma y el absurdo y no entiendo como hay gente que no comparta esa afición. Me considero un tio positivo en todos los aspectos, aunque como el mismísmo Dios, también tengo caidas en el lodo.

Pero el positivismo extremo es peligroso, amigos. La gente te conoce hecho un brazo de mar, deposita en ti toda su tristeza, con el afán de recuperar la alegría, y cuando tu caes y eres el necesitado, se alejan, vieno que no eras más que un ídolo de barro.

Con el tiempo, me he dado cuenta de que soy un señalado, un proscrito, y que ser diferente es malo. Tengo principios imposibles de cambiar, como la lealtad, la entrega y la paciencia Jobiana…y eso determina mi estado habitual: la soledad.

Llevo casi cinco años escribiendo en este blog, con algunos paréntesis, eso si. Mi intención no es la de ofender ni meterme con nadie si no cachondearme de mi mismo y después de todo lo demás.

Ale.