Los cumpleaños son como las bodas, a pequeños niveles.
Las costumbres humanas y concretamente las occidentales son de lo más hipocrita que existe.
Celebrar un cumpleaños és, según algunas personas, una fiesta sentida y obligatoria, a algunos les va la vida o la salud mental en ello.
Yo hablo desde el rencor, claro, pues mi cumpleaños cae en fiestas navideñas y a todo el mundo siempre se la ha sudado. Por eso no suelo celebrar mi cumpleaños, viene de niño. En el cole a cada cumple de cada compañero se hacía una pequeña fiestecita de media hora en clase. Pero como el mio caía en vacaciones, pues nunca podía celebrarlo.
Más adelante, asistía a cumpleaños de amigos, en los que se hacía una cenita global, pagada a escote y se regalaba algo comprado a medias. Pero yo no podía organizar una de esas cenas porque el 28 de diciembre cae entre el 25 y el 31, o sea entre dos grandes fiestas, en las que se gasta mucho. Convocar una cena festiva el 28 de diciembre es, como mucho una broma.
Mi familia más próxima siempre me ha felicitado, claro esta, por eso son mi familia, qué menos!
El tema de los regalos es lo que tiene el grado de hipocresía máximo.
Regalar algo a alguien que cumple un año más de vida es como decirle “bravo, has sobrevivido al terror de a existencia un año más, te mereces una (corbata, anillo, colonia, juego de PSP, teléfono móvil) en vez de merecerte simple y llanamente el beneplácito de vivir. Yo también tengo trauma con los regalos, me han hecho pocos, y cuando me hacen alguno, no tengo ni idea de como hay que poner la cara o como hay que reaccionar. Fíjate que, con 34 años, no he experimentado muchas veces esa sensación, soy como virginal.
En Japón, hasta que no les llegó la ola occidental, no se celebraban los cumples. Solo el pimer año de vida. Más tarde los 20 años y luego los 70. Lo que se ahorran en fiestas y regalos, oiga.
Pero claro, todo esto lo digo desde la rabia y la más profunda cascarrabiería, en definitiva, como un grito para que alguien festeje alguna vez mi maldito cumpleaños conmigo, que, dicho sea de paso, es el 28 de Diciembre. Si, el día de los Santos Inocentes.
Aun así, me dedico a ser como Sombrero, el de “Alice in Wonderland” de Lewis Carroll (no, Jim Carrey es otro) y a celebrar el Feliz NO Cumpleaños.











3 comments
Comments feed for this article
Junio 24, 2009 a 7:28 pm
Blanca
Feliz no cumpleaños.
Un saludo
Junio 24, 2009 a 7:29 pm
Blanca
feliz no cumpleaños
Junio 24, 2009 a 7:30 pm
Blanca
Ha salido dos veces.
Pero da igual como es el no cumpleaños puedo felicitarte 364 dias .xd